Mostrando entradas con la etiqueta diario de una pasión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diario de una pasión. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de octubre de 2008

Diario de una pasión


El otro día vi esa película preciosa que me dejó pensando sobre tópicos que nunca me había planteado (tal vez si, de alguna u otra forma, indirectamente... pero nunca escribí sobre ello) principalmente la vejez. Estoy bastante conciente, ya se que cada día nos queda menos tiempo, pero a mi hasta ahora solo me preocupaba la muerte, ese fin, el fin de todo lo que conozco. No entraba en mi cabeza de alcornoque que los últimos años de mi vida los compartiría con una imagen distorsionada de mi misma, sintiéndome relegada en el mundo, confinada a lo que fui, sólo aferrada a mis pobres recuerdos que poco a poco, probablemente, iré olvidando. Mi palabra ya no será interesante, perderé la poca belleza que tengo, esa belleza que sólo te obsequia la juventud, seré una molestia para muchos… imagínense a los vecinos llamándome “la vieja de enfrente” o comentando: “pobre, sus hijos la dejaron en un asilo”. No todos tienen la suerte que esa mujer tuvo, alguien que la ame hasta el fin y que sea capaz de recordarle cada día una razón para permanecer. Alguien que realmente crea que su amor puede hacer milagros y sin embargo no los espera, los crea él mismo. Alguien que muera a su lado. Ese mismo que, en otros tiempos, prometió ser lo que ella fuera, hacer lo que ella quisiera, solo por amarla. Ese mismo que no se rindió al ser rechazado una y otra vez por acción de su enfermedad. Y si lo pensamos, es lo mejor de la película. No tanto la diferencia de clases sociales, los desencuentros amorosos o la espera de él… sino cómo su amor sobrevivió con el correr de los años y llegó hasta el final. Cómo ese amor tuvo la fortaleza para renacer cada día con el alba. Hoy en día hay tantos divorcios, peleas nupciales, contratos, casamientos arreglados. El amor en su esencia más pura parece no existir. El mismo chico que salto desde el piso hasta la vuelta al mundo sólo para pedirle una cita le leerá, tantos años después, la historia de sus vidas para que lo recuerde. Eso ya no se ve en ningún lado.


 
template by suckmylolly.com